La controversia se originó durante los últimos minutos de la final disputada en Rabat. Tras un penal marcado a favor de Marruecos por una falta sobre Brahim Díaz, el cuerpo técnico de Senegal, encabezado por Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores abandonar el terreno de juego en señal de protesta. El Jurado de Apelación fundamentó su decisión en los artículos 82 y 84 del Reglamento de la CAN . Senegal deberá pagar multas que superan los 600,000 dólares por mala conducta de sus aficionados y cuerpo técnico, mientras que su entrenador, Pape Thiaw, enfrenta una suspensión de cinco partidos. Por su parte, Marruecos también recibió sanciones menores por incidentes con los recogebalones y el uso de láseres , pero celebra su segundo título continental bajo una atmósfera de intensa polémica jurídica.
Source: EL Informador March 17, 2026 22:40 UTC