Las mariposas del género Eumaeus parecen un ejemplo perfecto de adaptación. Sus orugas de brillante color rojo se alimentan de cícadas, plantas cargadas de toxinas letales. El cambio a alimentarse de cícadas no ocurrió en un pasado remoto, sino que es relativamente reciente. La tolerancia a las toxinas no surgió como una adaptación novedosa diseñada específicamente para comer cícadas. Las mariposas aprovecharon sistemas celulares preexistentes que ya cumplían funciones de mantenimiento y reparación.
Source: La Crónica de Hoy March 03, 2026 23:59 UTC