En su infancia, Maridé vio cómo un saco de café valía menos que un saco de arroz. Por eso, a los 15 años, Maridé tomó una decisión clave: salir de su tierra para estudiar. De esa incomodidad nació Reina Inka, una marca creada para que el café hablara primero y el origen tuviera rostro. Su padre, que durante años vendió café a precios injustos, hoy ve cómo el conocimiento transformó su historia. “Me negué a aceptar que el café fuera sinónimo de pobreza”, repite.
Source: Peru21 January 05, 2026 10:38 UTC