La razón: la falta de dinero en las arcas capitalinas para solventar esa carga presupuestal. A las 08:30 horas la música sonaba; en el escenario un grupo amenizaba con cumbia la espera. “Hoy vengo aquí, con todo este equipo, les vamos a entregar su nombramiento a los que se los tengo pendientes. La simbiosis se ha completado y el micrófono vuelve a manos de la chica que hace las veces de maestra de ceremonia. Poco a poco, los contingentes se disuelven, dejan la explanada y el evento en el que 10 mil burócratas fueron basificados, concluye finalmente.
Source: La Crónica de Hoy February 11, 2018 06:00 UTC