¡Ni Superagente 86 sería tan torpe!) Jerí aún está bajo sospecha y no se ha probado aún su culpabilidad como para que lo guillotinen tan velozmente (por más que casi seguramente esté en falta…). Remover a Jerí sería profundizar aún más esa precariedad que está marcando a la presidencia. Además, no seamos inocentes, que los que se lo quieren bajar no lo hacen por un anhelo de justicia. Otro problema es a quién se colocaría en su reemplazo si los únicos congresistas que serían “potables” para ese cargo están candidateando, por lo que ignoro si el remedio va a ser peor que la enfermedad.
Source: Peru21 January 22, 2026 12:36 UTC