Aquel movimiento militar fue leído por México como una provocación y desembocó en un conflicto desastroso para el país. Recordarlo no es una divagación, sino una advertencia sobre cómo los gestos y las decisiones políticas pueden escalar conflictos en momentos sensibles. Se prevé que en unos días comiencen los encuentros formales para la revisión del Tratado entre México, EU y Canadá. Dejar las cosas en el aire puede ser dañino para la relación bilateral, justo en estos momentos tan decisivos. La política exterior selectiva, guiada más por afinidades ideológicas que por una lectura fría del interés nacional, suele salir cara.
Source: Excélsior January 07, 2026 14:07 UTC