Para entender lo que hoy sucede, es necesario despojarnos de las etiquetas cómodas y mirar los hechos con frialdad ante la tragedia. Es un hecho incontrovertible: Nicolás Maduro consolidó una dictadura que terminó por dinamitar cualquier puente institucional que quedará en pie. Las elecciones de 2024 no fueron un ejercicio de soberanía, sino el acto final de una pérdida absoluta de legitimidad. Al final del día, la política que no sirve para proteger la vida es simplemente una forma de violencia organizada. Para la política, Venezuela es un trofeo; para el mundo, es un expediente; pero para el venezolano, es una lucha por no dejar de existir.
Source: EL Informador January 09, 2026 12:12 UTC