Una historia marcada por el origenLigia no solo es una narradora experimentada con paso por varios sellos y grupos editoriales, sino también una mujer que entiende el arte como refugio. Su novela “Por mi gran culpa” nació de un secreto familiar muy bien guardado: su apellido debió ser compuesto, como el de un obispo de la Catedral de León, España, quien en 1870 abusó de su trastarabuela Josefa. Migración, memoria y culpaLa autora, quien vivió su propio exilio político de Nicaragua a México en 1979, proyecta en Josefa ese “ADN de migración”. “La emoción que rige la novela es la culpa”, explica Ligia, vinculándola con una herencia injusta desde el mito de Eva en la Biblia, a quien defiende como una mujer valiente que buscó el conocimiento. Con el respaldo de Guillermo Arriaga en la contraportada y una tercera reimpresión en apenas cuatro meses, Ligia Urroz entrega una historia de traición, venganza y sanación, pero sobre todo, una guía para que las mujeres logren sacudirse las culpas impuestas.
Source: Diario de Yucatán March 17, 2026 11:11 UTC