Entonces, ¿por qué sigue existiendo la idea de que, si no se asesina en las calles, no se tiene seguridad pública? El dolor –sostuvo siempre Ilyín– engrandecía a los seres humanos y su expresión política era la “aplicación de la ley”. Una idea que subyace a lo que oímos todos los días en los medios: “la ley es la ley” o “la ley no se consulta, se aplica”. Si la ley es el Bien por escrito, entonces la desobediencia civil, los legisladores electos para modificarla y las consultas populares son obra del Mal. Creo que es así como debemos mirar el fraude electoral de 2006 y la cauda de muerte que le siguió.
Source: La Jornada June 04, 2022 11:32 UTC