Existen dos maneras de legislar. O, mejor dicho, dos presupuestos de los que se parte cuando se diseñan leyes; el primero consiste en asumir que las personas, tanto quienes deberán cumplirlas como quienes se encargarán de que esto suceda, son virtuosas. Como es evidente, nos topamos con dos visiones distintas de la naturaleza humana, que dejando la Filosofía a un lado, se materializan en la forma en que entendemos la manera adecuada de regir la vida social. No como una especie de maldad intrínseca, sino más bien en tanto egoísmo que excluye los intereses de otras personas. Es complejo establecer aquella que sea la adecuada, pero tal vez, como quería Maquiavelo, mediante el conocimiento de nuestro pueblo, pueda determinarse aquella que nos resulta adecuada.
Source: La Crónica de Hoy June 18, 2022 14:56 UTC