Andrés Manuel López Obrador no barrió las escaleras como prometió al inicio de su mandato, pero vaya que supo esconder la basura debajo del tapete. Por alguna extraña razón, la cifra oficial de homicidios violentos se presumía disminuyendo mientras que se omitía el incremento exponencial en el número de desapariciones: “sin cuerpo no hay delito”, parecía ser el mantra repetido impunemente desde Villahermosa hasta Badiraguato. Nos encontramos, en el momento menos oportuno y por las circunstancias más vergonzosas, ante los ojos del mundo entero. México merece, sin duda alguna, algo mejor. La Asamblea General de la ONU, por lo pronto, ya nos está observando.
Source: Excélsior April 06, 2026 15:16 UTC