Este desfase entre el mandato constitucional y la normativa operativa explica la principal paradoja de la reforma. Quizá el aspecto menos discutido en el debate público es el impacto que la reforma tendrá sobre el régimen de horas extraordinarias. Existe, además, otro elemento que ha pasado casi inadvertido: la reforma no garantiza explícitamente dos días de descanso semanal. En ese sentido, la reforma representa menos un punto de llegada que el inicio de un proceso de transformación institucional. Pero, como ocurre con frecuencia en nuestro sistema jurídico, la verdadera complejidad de una reforma comienza después de su aprobación.
Source: La Jornada February 28, 2026 05:35 UTC