Los mexicanos tenemos una capacidad infinita de destruir lo mejor de nosotros mismos y de nuestro país. Significa convertir un lugar con identidad en un decorado sin alma, en una franquicia de sí mismo, en un parque temático para el consumo rápido. Pero antes fue Playa del Carmen, creado desde cero como proyecto turístico y luego abandonado a su propio exceso. Todo lo queremos transformar en un antro sin reglas, sin límites, sin cuidado por la naturaleza ni por la comunidad. El problema es que cada vez quedan menos.
Source: El Universal January 02, 2026 18:42 UTC