Jaime Bonilla salió del juzgado sonriendo. Cuando el fuero como senador se lo permitió, Bonilla evitó la acción de la justicia; al regresar al estado en 2024, no se presentó a 12 audiencias. El problema para Morena —aunque ya lo expulsó en 2023— es que Bonilla no es un accidente en su historia, sino un producto de ella. Seguirá el proceso en libertad, con una garantía de 100 mil pesos —menos de 0.001% del daño que se le atribuye. Y Bonilla, con su sonrisa de salida, parece saberlo.
Source: Excélsior March 26, 2026 15:11 UTC