Advierte, incluso, que entramos a la quinta ola de esta expresión de la inseguridad en el transcurso de dos décadas. Fueron los casos del banquero Alfredo Harp, del empresario restaurantero y de medios de comunicación, Joaquín Vargas, y del dueño de una importante cadena comercial, Ángel Losada. La respuesta gubernamental volvió a contener por unos meses la comisión de secuestros, pero en 2014 surgió una cuarta ola en la que el espectro se amplió: todos, desde entonces, podemos ser víctimas de secuestro, con una variedad infinita de la delincuencia organizada y la común en la forma de cometerlos. De esa fecha para adelante las cifras siguen a la alza y esa es la razón de la advertencia de que estamos frente a una quinta ola. Entonces debe estar muy atento de lo que escucha y ve, y no perder la noción del tiempo ni la calma.
Source: El Universal December 27, 2017 09:11 UTC