Emilio Lozoya permaneció oculto nueve meses en la casa de un empresario mexicano. En contraste, cuando los abogados le plantearon a Emilio Lozoya que se entregara para ser juzgado por un solo delito, exclamó: “Ni madres, yo no voy a ir a la cárcel”. Cuando comenzaron a perseguir a su hijo, Emilio Lozoya Thalmann recibió un consejo de un prominente abogado penalista: enviarle una carta al expresidente Enrique Peña Nieto para pedir protección. La familia Lozoya contrató para su defensa al abogado Javier Coello Trejo, quien tendría el apoyo de su hijo Javier Coello Zuarth. Sobre todo, lo ha hecho mucho más complicado para la FGR, para Emilio Lozoya y su familia, y para el gobierno del presidente López Obrador, que lo usó política y mediáticamente.
Source: El Universal June 30, 2022 06:33 UTC