El político que no quiera ser observado, mejor que se dedique a vender naranjas o verdolagas, pero no a ofertar candidatos y un programa político. El señalamiento punzante de ser el poder tras el poder, en un entramado de intereses que rebasan las funciones sustantivas de una Universidad, lo ha puesto desde hace una década en el foco de la crítica no sólo de Tere Guerra, sino de muchos otros que vemos en la universidad—partido un despropósito de grandes dimensiones. Es por eso que el juicio contra Tere Guerra es incluso superior a la libertad de expresión, pues va en defensa de una universidad pública libre como el viento, capaz de autogestionarse por encima de cualquier otro interés que no sean sus actividades sustantivas: investigación, docencia, extensión universitaria. https://bit.ly/36Yp16zY esa lucha podrá tener tropiezos frente a los poderosos, y hasta jueces a modo, pero esa búsqueda por romper ataduras extrauniversitarias es la lucha misma por la libertad y esa está más allá de la misma Tere Guerra, quien hoy es el referente más emblemático por el rescate de la UAS, de la visión que busca imponer un pensamiento único. En definitiva, la lucha que libra Tere Guerra terminará triunfando porque es la lucha de los universitarios libres, y por fortuna, esa voz multívoca que ella y otros levantaron hoy tiene aliados que comparten las mismas ideas y están por la defensa irrestricta de la Universidad pública.
Source: Ríodoce November 12, 2019 15:44 UTC