En 1973 se estableció una legislación en materia de inversión extranjera que, si bien reconocía su importancia en el desarrollo interno, seguía siendo limitante. Su nombre no dejaba dudas al respecto: Ley para Promover la Inversión Mexicana y Regular la Inversión Extranjera. La inversión extranjera se mueve en dos grandes ámbitos: el financiero y el de la economía real. La apertura comercial y la inversión extranjera dieron un impulso mayúsculo al volumen de las exportaciones nacionales y cambiaron la estructura del comercio exterior. De la inversión extranjera total, la inversión directa nueva es del treinta y siete por ciento, el resto corresponde a reinversión de utilidades y operaciones entre compañías.
Source: La Crónica de Hoy June 24, 2022 09:09 UTC