Hoy, sin dejar de ser cruel, la guerra ha refinado su apariencia. Ésa es una de las grandes claves del conflicto contemporáneo: la guerra cognitiva. No basta con debilitar al enemigo; hay que desordenarle la mente, erosionar sus certezas, sembrar incertidumbre, fracturar sus alianzas y moldear la interpretación de los hechos. Desde la psicohistoria, este fenómeno revela una verdad incómoda: la tecnología no ha hecho más noble a la guerra, sólo le ha dado nuevos y más finos instrumentos. La guerra moderna, en síntesis, no sólo destruye personas: administra percepciones.
Source: EL Informador March 08, 2026 14:52 UTC