Pero el punto central de ese mensaje es que la guerra no viene, la guerra ya está en marcha y parece una condición estructural del presente. Este conflicto está configurando un nuevo tipo de guerra: una guerra sin declaración formal, sin fronteras claras, sin inicio reconocible y, lo más preocupante, sin horizonte de cierre. Hoy, la política parece haber sido absorbida por la lógica de la guerra permanente. La guerra no se libra estrictamente por territorios, sino por circuitos: rutas marítimas, infraestructuras críticas, cadenas de suministro y redes informáticas. No hay una reedición de la Guerra Fría, sino una constelación más inestable, donde los alineamientos son contingentes y los intereses, volátiles.
Source: EL Informador April 06, 2026 07:40 UTC