Marqué al número con LADA de Estados Unidos y contestó un hombre con marcado acento venezolano. Durante los años de la dictadura, Gustavo se dedicó a formar bases políticas opositoras con jóvenes reclutados en las universidades de Venezuela. En ciertas zonas de Caracas, las viviendas no tienen número sino nombre y ese obedecía a que Gustavo, además de venezolano, es mexicano, de Morelia. Producto de su activismo, Gustavo vio cómo la dictadura lo acusó de estar detrás de la "fiesta mexicana", cómo llamaron al escándalo y se desató la persecución. En un intento por salvar la vida, Marisela Tovar Arroyo se refugió en la embajada mexicana en Caracas, pero a los pocos días la embajadora en aquellos tiempos del gobierno de Enrique Peña Nieto, Eréndira Paz Campos, comenzó a forzar su salida.
Source: El Siglo de Torreón January 12, 2026 11:36 UTC