El argumento para el desmantelamiento de las instituciones de la democracia representativa y del pluralismo político es la insuficiencia de la primera y la inutilidad del segundo. Esto es una regresión autoritaria. Hoy vivimos un proceso de destrucción del régimen democrático que tiene sustento en las raíces sociales autoritarias que se expresan en el agache empresarial, la clase política poco autónoma del presupuesto federal, los sindicatos de trabajadores y patronales verticales, las organizaciones clientelares vinculadas con la economía informal, el caciquismo regional y un largo etcétera. Todo lo anterior inevitablemente remite a Levitsky y Ziblatt, quienes en su libro “Cómo mueren las democracias” advierten que la principal amenaza a las democracias del siglo XXI son los presidentes que destruyen el régimen democrático que los condujo al poder. Layda Sansores y Manuel Barlet Redes socialesInvestigador del Instituto Mexicano de EstudiosEstratégicos de Seguridad y Defensa Nacionalescmatutegonzalez@gmail.comFacebook.com/cmatutegonzalezTwitter @cmatutegonzalezwww.carlosmatute.com.mx
Source: La Crónica de Hoy June 11, 2022 06:03 UTC