Esto acarrea consecuencias económicas directas tanto para Estados Unidos como la Unión Europea y otros países asiáticos que dependen de ese petróleo. La misma encuesta mostró que la mayoría se muestran muy preocupados por el aumento de los precios de la gasolina. El resultado de todo esto es que apenas 40.7% de los estadounidenses aprueban la gestión de Trump mientras que 54.9% lo desaprueban. La suma de todos los factores nos indican, en resumen, que Trump va perdiendo esta guerra que pensó ganaría rápidamente y parece encaminarse a un conflicto de mayor envergadura en la que Estados Unidos tiene cada vez más qué perder. Es un país controlado por una camarilla fascista que quiere imponer su dominio sobre el resto del mundo por la vía de la fuerza.
Source: EL Informador March 14, 2026 12:00 UTC