La tecnología sirve mucho, pero nada como un buen traidor de carne y hueso que conozca hábitos, horarios y agenda de los adversarios. La facilidad para ser destruido por dentro habla de la debilidad de ese gobierno, de disidencia e inconformidades que pueden comprarse. Si esa fuera la ruta, los ministerios de Relaciones Exteriores podrían ser eliminados y sustituidos por juntas de militares y especialistas en inteligencia. Pero tampoco creo en la democracia impuesta con bombas como parece creer el gobierno norteamericano. No es durable ni permanente ni garantiza un cambio de régimen favorable a la democracia y arriesga demasiadas vidas.
Source: Excélsior March 02, 2026 07:55 UTC