¿Será esta oleada (no populista) sino prefascista (como dice Albraight), la principal herida que nos heredó aquella gran crisis financiera detonada el 15 de septiembre de 2008? Lo que vino después fue un colosal desorden económico y financiero, sólo comparable con la Gran recesión de 1929. En ella se contabiliza el crecimiento del voto “populista” en países democráticos luego de la crisis financiera. De esa manera surge la “demanda por populismo”. No obstante, después de años y años de indiferencia, distancia, mal trato, elitismo, corrupción, los votantes tienen claro quiénes son culpables.
Source: La Crónica de Hoy September 09, 2018 03:45 UTC