▲ Nick, al centro, usa diariamente una gorra con orejas, colmillos de canino y una cola sintética, accesorios con los que expresa su identidad. Expresó que, de acuerdo con el manual de siquiatría, no se considera a esta práctica como un trastorno, “ya que se utiliza como una actividad de regulación emocional”. Advirtió que es importante estar atentos a niños y adolescentes porque en la niñez –sobre todo– comienza el juego simbólico relacionado con la identidad. Por ello, es importante vigilar que no se convierta en un mecanismo de defensa o adaptativo. Ante ello, afirmó que es necesario vigilar que estas conductas no perduren por mucho tiempo.
Source: La Jornada February 20, 2026 09:03 UTC