El Departamento de Estado y la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés) incrementarán el presupuesto que entregan a organizaciones no gubernamentales (ONG) mexicanas vinculadas con la oposición política y empresarial. De acuerdo con el presupuesto solicitado por esas dependencias al Congreso estadunidense, en 2024 repartirán por lo menos 75 millones de dólares (mil 350 millones de pesos al tipo de cambio actual) entre distintos programas, incluidas varias capacitaciones dirigidas a entrenar a autoproclamados representantes de la sociedad civil para que eleven su confrontación con el gobierno federal, evadan las leyes mexicanas y aprendan a captar más recursos del extranjero. Es imposible saber hasta qué punto Biden conoce y respalda los actos de instituciones que, ciertamente, gozan de probada autonomía ante el Ejecutivo, pero el desconocimiento no justifica los hábitos agresivos, injerencistas y neocoloniales del aparato de Estado de la superpotencia. La continuidad de prácticas que violentan la soberanía daña una relación bilateral que ha costado mucho normalizar y reconfigurar para darle un cauce de equidad y respeto mutuo. Pero los significativos avances en la materia quedan en entredicho en la medida en que Washington repite en territorio mexicano las fórmulas de golpismo light que ha desplegado en otras latitudes al financiar y asesorar a agentes políticos que se disfrazan de sociedad civil en sus intentos de deponer al gobierno.
Source: La Jornada May 04, 2023 18:48 UTC