El Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciaron ayer un ciclo de reuniones conjuntas en la capital de Estados Unidos bajo la presión de críticas desde los más diversos ámbitos del planeta: gobiernos, organizaciones civiles, académicos, medios de información y hasta el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, han formulado señalamientos sobre la ineficiencia, la cortedad de miras, la desorientación y la incapacidad de ambos organismos multilaterales para realizar aportes significativos ante los problemas más acuciantes para la humanidad; por el contrario, como han señalado diversos mandatarios latinoamericanos, las estrategias impuestas por el FMI y el BM han agravado algunos de tales problemas. Entre las críticas más contundentes del momento destacan las referidas a la falta de visión y de voluntad de esos organismos internacionales para incidir en acciones concretas orientadas a mitigar el deterioro ambiental y a reforzar las líneas de acción emitidas por la cumbre sobre cambio climático realizada en noviembre del año pasado en Sharm el Sheij, Egipto, en la que se determinó, entre otros puntos, dar financiamiento para pérdidas y daños a los países pobres más afectados por los desastres climáticos, así como acelerar la transición a una economía baja en emisiones de carbono, para lo cual se requiere, además de entre 4 y 6 billones de dólares al año, una transformación rápida y completa del sistema financiero y de sus estructuras y procesos, con la participación de los gobiernos, los bancos centrales y los comerciales, los inversionistas institucionales y otros actores financieros . El deplorable desempeño del FMI y el BM ante la crítica circunstancia actual se suma al saldo de décadas de políticas desastrosas impuestas por ambos organismos en naciones agobiadas por el endeudamiento público.
Source: La Jornada April 12, 2023 05:30 UTC