Las maniobras se organizaron en respuesta a la visita de la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, a Estados Unidos, donde fue recibida por el líder de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy. Pekín calificó este encuentro de conspiración para socavar gravemente su soberanía nacional y advirtió que la independencia de Taiwán y la paz a ambos lados del estrecho homónimo son mutuamente excluyentes. Tras el despliegue chino, Washington instó a Pekín a elegir la diplomacia en lugar de la presión militar sobre Taiwán, pero el martes efectuó otros ejercicios militares, esta vez con Filipinas, país que vive tensiones con China debido a disputas territoriales. Por primera vez, estas maniobras conjuntas anuales incluyeron fuego real, y se realizan en un contexto en que Manila acaba de anunciar la disponibilidad de cuatro nuevas bases militares susceptibles de ser utilizadas por Estados Unidos. Estos hechos, sucedidos en el espacio de una semana, revelan que una escalada militar en el Pacífico ya no es una amenaza remota, sino una situación para bellum, es decir, de preparación para eventuales hostilidades.
Source: La Jornada April 14, 2023 06:43 UTC