El hombre que juró retirarse al ostracismo de su rancho para hablarle a los árboles y escribir memorias, ha vuelto. En las últimas dos décadas, la “solidaridad” ha pasado de la retórica a la transferencia directa de activos que aquí también nos urgen. Hablan de libertad mientras ignoran el elefante en la habitación (un elefante ya muy flaco, por cierto): en Cuba, la única libertad que lleva décadas negada es la de elegir a quién te gobierna. Es mucho más cómodo pedirle al pueblo mexicano que subsidie la ineficiencia de una dictadura que pedirle a Díaz-Canel una transición urgente a la democracia. Al final, esta “vaquita” es el recordatorio de que el retiro en Palenque era tan real como la rifa del avión presidencial.
Source: Excélsior March 17, 2026 23:09 UTC