23 de Noviembre de 2018“Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”, dice el poeta Jorge Luis Borges. Parece sencillo, pero el olvido, como venganza y perdón, es uno de los mayores desafíos que cualquiera de nosotros puede tener: asumir, imponernos el olvido es un sentimiento mucho más difícil, más arduo internamente, que inclinarnos hacia la venganza o incluso el perdón. No está equivocado, en términos generales, el presidente electo López Obrador al insistir en el perdón. Había sufrido asonadas militares, la oposición lo atosigaba y pensó que el punto final podría traer estabilidad. López Obrador tiene todo (tendrá hasta un fiscal políticamente cercano) para transitar esa muy delgada línea que delimita al perdón de la venganza sin que, necesariamente, se tenga que recurrir al olvido.
Source: Excélsior November 23, 2018 11:15 UTC