Juárez fue un político —y uno particularmente eficaz— que transformó al país en medio de guerras, exilios, conspiraciones y decisiones que hoy todavía provocan debate. Así fue como terminó en Nueva Orleans, una ciudad que en aquel momento funcionaba como refugio para varios liberales mexicanos. Fue entonces cuando apareció uno de los rasgos más característicos de Juárez: una obstinación política que algunos llamarían firmeza y otros, simple terquedad. Ahí aparece el verdadero Juárez: no el héroe perfecto, sino el gobernante que supo equilibrar principios con decisiones prácticas. Juárez, con todas sus virtudes y defectos, lo entendió y aplicó hasta donde pudo.
Source: EL Informador March 16, 2026 13:40 UTC