El filósofo José Gaos fue más que bien recibido en México. Aunque había alcanzado la rectoría de la Universidad de Madrid, su mayor distinción era la de ser un discípulo cercano a José Ortega y Gasset. José Gaos rechazó la etiqueta de desterrado en favor del concepto de transterrado, subrayando así su plena asimilación cultural y profesional. José Gaos identificó en Emilio Uranga a su alumno más prometedor, llegando a calificarlo como “un genio de los que surgen en Europa solo una vez por siglo”. Por desgracia, el discípulo más prometedor de Gaos se quedó nepantla.
Source: El Siglo de Torreón February 19, 2026 08:37 UTC