Dejando a un lado todas las consideraciones globales, Donald Trump decidió trasladar la embajada de los Estados Unidos a Jerusalén con un propósito electoral. En el caso de Jerusalén como sede de una embajada, se trata de un movimiento simbólico que constituye, para muchos, una provocación al mundo musulmán. Las reacciones han resultado en un aislamiento de los Estados Unidos, en un enfriamiento de las relaciones con Europa y en agitación en el mundo árabe. Esta decisión muestra, una vez más, que el único campo de batalla en donde Trump pone cuidado de verdad es la arena político electoral en la que cada vez está más inmerso. Otra vez resulta clave hacer más por México en Estados Unidos mediante las alianzas con organizaciones, grupos, empresas y personas que coinciden con nuestro punto de vista.
Source: EL Informador December 10, 2017 11:37 UTC