Con la muerte, esta medianoche, del año viejo, se sella asimismo la tumba de una mínima visión de Estado en la cabeza bifronte del poder. Las principales destinatarias: la Fiscalía General (de la Presidencia) de la República y la fiscalía del gobernador "obradorista" de Oaxaca. El encargo: ignorar o borrar todo elemento incriminatorio contra familiares del expresidente en el descarrilamiento del Tren Interoceánico. Otra tragedia evitable, otra alerta desoída por el autor original de la demolición del Estado democrático de derecho. Así se desprende de su reproche a Washington porque supuestamente hasta antes de llevarse al capo, esa entidad "tenía una situación de mucha tranquilidad".
Source: El Mañana January 02, 2026 02:29 UTC