Los familiares avanzaron en pequeños grupos unos 170 metros y dejaron flores en el montículo que bloquea el túnel de 2,3 kilómetros que lleva hasta el yacimiento de Pike River, en la Isla Sur neozelandesa, que quedó sepultado tras unas explosiones. Las autoridades trabajan en la posibilidad de avanzar por el túnel para recuperar los cuerpos pero aún no cuentan con el visto bueno de la agencia de seguridad laboral Worksafe. La tragedia de Pike River se cobró la vida a 29 mineros, 23 de ellos neozelandeses, tres británicos, dos australianos y un sudafricano, que tenían entre 17 y 62 años. Los mineros habrían muerto por traumatismos, quemaduras o asfixia tras una explosión de gas metano que les dejó sepultados a 2,5 kilómetros de profundidad dentro de una galería que carecía de un acceso alternativo. Cinco días después fueron dados por muertos tras una segunda explosión en el yacimiento, situado en la localidad de Greymouth, en la Isla Sur, en lo que supuso el segundo mayor accidente minero de la historia de Nueva Zelanda.
Source: Peru21 October 03, 2019 07:18 UTC