Lauren Hemp no permitió que la semifinal de la Copa Mundial entre Australia e Inglaterra se convirtiera en una recital de Sam Kerr. El desenlace de la semifinal frenó la marcha de las Matildas, que cautivaron a la coanfitriona Australia durante casi un mes. Sarina Wiegman hizo historia al convertirse en la primera entrenadora que dirige a dos países distintos a la final del Mundial femenino, una detrás de la otra. Inglaterra dominó la posesión en la primera parte, sin darle margen a las australianas para desplegar su juego al contragolpe. Inglaterra y España jugarán su primera final de un Mundial cuando se enfrenten el domingo en el Estadio Australia.— AP
Source: Diario de Yucatán August 17, 2023 06:53 UTC