Investigaciones desarrolladas por científicos del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) del campus Juriquilla de la UNAM encontraron cantidades no reportadas de zinc en fórmulas lácteas y nanoplásticos de bolsas de té. Así es como surgió el proyecto de estudiar las fórmulas lácteas infantiles; el fin es tratar de aislar nanopartículas de óxidos metálicos como el zinc. El interés está inspirado en un estudio que destaca que siete de cada 10 recién nacidos consumen exclusivamente fórmulas lácteas durante sus primeros meses de vida. Juárez Moreno explicó que las fórmulas lácteas para bebés nunca podrán igualar la leche materna porque llevan un gran contenido de azúcar y grasa, además de que carecen de muchas proteínas y otros nutrientes. “Esas leches o fórmulas lácteas infantiles tienen zinc en polvo que se obtiene de minerales naturales a través de moliendas, es decir, lo trituran.
Source: La Jornada March 31, 2026 22:00 UTC