Nicolás Maduro ha levantado otro de sus mini-escándalos, ahora por el equipo policial peruano de lucha contra delitos de inmigrantes venezolanos. Hace poco Maduro se burlaba de los millones de emigrantes de su país, describiéndolos como gente dedicada a la limpieza de inodoros en el exterior. Si tanto le preocupa el asunto, debió pensar Maduro que cuando volvió a Venezuela inhóspita para los venezolanos, la fuga incluiría a sus connacionales de todo tipo. Evidentemente fue un presente griego de Fidel Castro a quienes recibieron a los descontentos, honestos en su inmensa mayoría. Con la policía convertida toda en policía política, ya no hay allá recursos para enfrentar la delincuencia, la cual termina siendo un mecanismo de control social más.
Source: La Republica January 26, 2020 06:45 UTC