Primera regla del político ansioso por subirse al tren: cuando eres candidato puedes –y debes– abrir la boca lo más grande que se pueda. Mira, por allá por Nuevo León hubo un valiente adalid fosforescente que prometió un nuevo estadio para los Tigres… y ganó la elección. Esta última, por cierto, es la segunda regla del político ansioso por subirse al tren. Esta última, por cierto, es la tercera regla del político ansioso por subirse al tren: olvídate de todo lo que alguna vez dijiste ya que ganes la elección. Y mientras tanto, “Temaca” mantiene los guantes puestos.
Source: EL Informador July 11, 2021 08:26 UTC