Para especialistas en la materia, este descenso refleja un viraje claro respecto a la estrategia aplicada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, particularmente en lo que se conoció como la política de “abrazos y no balazos”. Aunque Oliva descarta una ruptura total con la estrategia anterior, sí reconoce una transformación de fondo. Sin embargo, puso el acento en el contexto internacional y en el papel de Estados Unidos. Para Serrano, existe una presión geopolítica clara desde Washington para que México entregue resultados concretos, especialmente bajo las exigencias del gobierno de Donald Trump. A su juicio, la caída en los homicidios dolosos es consecuencia directa de esta demanda y del trabajo del grupo bilateral de seguridad entre ambos países.
Source: El Siglo de Torreón January 09, 2026 15:13 UTC