Entre los empedrados de la colonia Seattle se esconden muchos negocios. Entre sushis mexicanizados, estudios de pilates, barberías, farmacias y Oxxos, se encuentra una concentración muy particular de estéticas de uñas. De un día a otro, la Seattle se impregnó de un carácter internacional. Colores en capas, polvo suspendido en el aire, el sonido constante de limas eléctricas y el olor inconfundible de la acetona. Y ahí, entre todo eso, se nota por qué el manicure y pedicure no sería el mismo en cualquier otro lugar.
Source: EL Informador March 29, 2026 09:12 UTC