El presidente estadounidense, Donald Trump, agitó el mundo en 2017 con una política exterior desconcertante, caracterizada por una aparente desconfianza ante los foros y acuerdos multilaterales y una retórica belicosa hacia un puñado de países, como Corea del Norte, Irán, Venezuela y Cuba. Trump rompió en sus primeros once meses en el poder los esquemas tradicionales de la política exterior estadounidense y los reemplazó por una mezcla de nacionalismo y militarismo que desorientó a los aliados de Estados Unidos y envalentonó a sus rivales. Su escalada retórica con el líder norcoreano, Kim Jong-un, tuvo al mundo en vilo durante casi todo el año, y sus fuertes amenazas no disuadieron a Pyongyang de continuar sus ensayos de misiles. Trump también expresó su desdén por otras dos grandes estructuras multilaterales: el Acuerdo de París contra el cambio climático y el pacto nuclear alcanzado en 2015 con Irán y otras cinco potencias. De continuar en 2018, la doctrina de Trump "acelerará el reequilibrio del poder global" a favor de "potencias emergentes como China, la India, Irán o Rusia", a medida que el mundo "deja de buscar liderazgo" en un Estados Unidos desinteresado en el plano multilateral.
Source: EL Informador December 28, 2017 03:33 UTC