Eso puede cambiar de manera definitiva con la terapia celular que se desarrolla en el Laboratorio Nacional de Citometría de Flujo (LabNalCit) del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). De esa manera, éste adquiere la capacidad de contrarrestar problemas como el rechazo del trasplante de riñón. Con la terapia celular se producen células T reguladoras. Además, en otros países se está empezando a utilizar la terapia celular para el manejo de las enfermedades autoinmunes, como esclerosis múltiple y artritis reumatoide, entre otras. Por ahora, con la terapia celular para el trasplante renal, lo que sigue es pasar a la investigación clínica (en seres humanos).
Source: La Jornada March 16, 2026 15:13 UTC