Como si fuera un libreto de la película “Contagio” de Steven Soderbergh, a partir de ese apocalíptico jueves, el virus se fue extendiendo. El crucero permaneció frente a las costas de Yucatán, a 10 kilómetros, sin tocar puerto y sin permitir el descenso de ningún otro pasajero. Fueron tres años difíciles y dolorosos: los casos iban en aumento, familias enteras contagiadas con el virus, decenas de fallecimientos por día. Casi para finalizar el año por primera vez el semáforo estatal cambió a verde y se levantaron todas las restricciones. En miles de hogares hacen falta una o más personas a consecuencia de la pandemia que cambió la vida del mundo.
Source: Diario de Yucatán March 15, 2026 16:36 UTC