No importa si se trata de un colapso de infraestructura, un escándalo de corrupción con nombres y apellidos, un derrame de hidrocarburo o una cifra de violencia que haría palidecer a cualquier país en guerra; la respuesta siempre será un guion perfectamente ensayado que oscila entre la amnesia selectiva y el martirio heroico. Ahora bien, si la realidad insiste en tocar a la puerta con pruebas, videos o documentos, el siguiente paso es el universal “es falso”. A ese desmentido, a veces se agrega el retador “presenta tu denuncia”, sabiendo muy bien que ninguna queja prosperará. Y si, por un descuido, la falsedad resulta ser muy evidente para ignorarla, surge el mantra burocrático por excelencia: “Estamos investigando”. Así, entre pretextos y otros datos, la imagen del movimiento transformador se mantiene inmaculada mientras el país aprende que con este gobierno, la realidad es lo de menos si el guion se sigue al pie de la letra.
Source: Excélsior March 27, 2026 08:51 UTC