Es importante distinguir entre censura previa y responsabilidad ulterior. En este sentido, podemos decir que la libertad de expresión no es absoluta y admite responsabilidades ulteriores cuando lesiona derechos fundamentales. En el caso particular la sanción judicial al gigante no es por la divulgación del blog, sino porque fue notificado del ilícito y no actuó. Google intenta construir una fachada de inocencia de manera ficticia a través de un doble discurso: “nos obligan a retirar contenido y esto es = a censura”. Concluyendo, ahora resulta que Google de ser el rey del internet, se quiere convertir en víctima de su propio motor de búsqueda a través de una supuesta censura, que no existe.
Source: El Universal March 22, 2026 10:57 UTC