En el mundo que vivimos pareciera que está prohibido cambiar de opinión. Y, lejos de lo que hoy dictan el algoritmo y las redes sociales, cambiar de opinión no fue una pérdida; fue una ganancia. Hoy, en la dictadura del algoritmo, en el reino de la polarización y de las redes sociales, cambiar de opinión se mira con sospecha. La cultura de la cancelación se instala ahí: no como debate, sino como advertencia; no como aprendizaje, sino como miedo. Cambiar de opinión no es traicionarse.
Source: EL Informador January 21, 2026 12:10 UTC