No obstante, el episodio puede incidir en un debate en curso en Estados Unidos y en Miami. Un sector influyente del exilio cubano ha sido partidario desde principios de siglo de un enfoque moderado hacia la isla. En pocas palabras, un esquema parecido al de Carlos Salinas en México, de Deng Xiaoping en China, y de Barack Obama para Cuba en 2015-2016. México podría desempeñar un papel en este debate, pero solo si se resignara al fin de la dictadura y a coadyuvar a una transición justa, expedita y equilibrada. No parece ser el caso: Sheinbaum y López Obrador, y la mayoría de sus colaboradores, son castristas hasta la médula.
Source: EL Informador February 28, 2026 11:00 UTC