Más aún, dejó al descubierto tensiones internas que ya no pueden ocultarse detrás de la disciplina partidista. Mientras se aprobaban otros temas -como la injerencia en legislaturas locales o regidurías-, la revocación simplemente no pasó. Fue la propia Presidenta quien, en una de sus conferencias, manifestó abiertamente su inconformidad por el rechazo a la revocación de mandato. Sigue pesando, sigue incomodando, sigue marcando límites no escritos. La revocación de mandato, en este contexto, deja de ser solo un mecanismo democrático y se convierte en una pieza estratégica.
Source: El Mañana March 31, 2026 13:14 UTC